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Al mismo tiempo que el popular “Azkoitxi” grita el tan esperado GORA SAN ROKE!! GORA DEBA!! y la reconocida Banda de Musica de Deba entona la marcha de Deba, al otro lado del pueblo, los novillos que días mas tarde correrán por las calles de Deba, son desencajonados. Un acto, que a pesar de no tener un horario fijo, tiene fieles seguidores. Después del largo camino desde el campo charro, los corrales de Osio sirven de descanso. Un remanso de paz que se vera truncado a las 8 de la mañana del día 16, cuando suene el cohete anunciador del comienzo del primer encierro. Desde allí, hasta la plaza, les esperaran los debarras para correr delante de ellos, como vienen haciéndolo desde lejanos tiempos. El recorrido tiene una distancia de 450 metros, lo que hace que los animales no pierdan la velocidad en todo el recorrido y la emoción sea aun mayor. El primer tramo: Osio-San Joxepe. Después de superar una pronunciada cuesta, los animales se encontraran con los primeros mozos en la recta que llega hasta San Joxepe. Una calle estrecha, sin vallado y con apenas salidas para mozos. Aunque los astados van hermanados, es un tramo muy técnico. Para los más osados. Bajada hasta calle Angulero: Aquí la calle se ensancha y los novillos cogen aun más velocidad si cabe. Un tramo muy bonito donde la cantidad de corredores aumenta. Angulero-Jubilados: Es el tramo vallado. El mas ancho del recorrido, por lo que los corredores pueden abrirse y evitar las embestidas de los animales. El vallado existente sirve de refugio a los mozos en caso de embestida. La cercanía de los espectadores y las apretadas carreras de los mozos, hacen que este tramo sea uno de las preferidas para corredores y espectadores. Jubilados-Plaza: La calle se estrecha, y a esas horas de la mañana la luz no hace acto de presencia. Los novillos dejan atrás los cabestros y enfilan la calle Lertsundi con mucha velocidad. La violencia de la carrera se hace palpable en este tramo. Sin duda, aquí se ven las carreras más apretadas, donde algunos optan por atravesar el embudo del callejón y otros prefieren salir de la carrera. Al final, la entrada a la plaza cuadrada de los mozos y novillos… Una vez que los novillos están enchiquerados, se devuelven los cabestros a los corrales, protagonizando otro encierro no exento de peligro. Un encierro en estado puro donde, los mas jóvenes y mas experimentados del pueblo, protagonizan este entrañable espectáculo, tan arraigado entre los Debarras. |
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